La gran preocupación de Fani Carbajo a punto de entrar en quirófano: "me quitan un trozo de útero"
La exconcursante de Mujeres y Hombres y Viceversa se ha topado con un diagnostico desfavorable un año después de detectarle el virus del papiloma humano
Fani Carbajo no ha querido perderse la celebración del 30 cumpleaños de su amiga Gloria Ortega. Sin embargo no lo ha hecho con la felicidad que debería debido a una circunstancia personal que la ha llenado de preocupación: “Estoy bastante nerviosa. De hecho, me lo han notado en el cumpleaños porque hay canciones que te tocan un poquito el alma y te hacen pensar y recapacitar y no estaba del todo bien. Hoy es el primer día que salgo a desconectar sin mi bebé y me ha costado bastante”. Una tensión provocada por un inesperado diagnóstico médico que le obliga a pasar por quirófano en pocos días: "La semana que viene me opero y me quitan un trozo de útero para quitar las células cancerígenas que me han detectado”. Sincera y cercana como siempre, la televisiva no tenía inconveniente en contar los pormenores del mal que le ha llevado a tener que ser intervenida: “Tengo la cepa 16 del virus del papiloma. Es un virus que tiene dentro varios números o tipos. Hay algunos que el cuerpo los elimina. El mío no lo elimina y además puede derivar en células cancerígenas y si no se ve a tiempo en una revisión puede incluso derivar en un cáncer de útero o de garganta”.
Como suele pasar en estos casos, la detección precoz de la presencia de posibles células cancerígenas ha sido fundamental para que el equipo médico ataje el problema antes de que pueda empeorar:"Gracias a Dios soy hipocondríaca y digo gracias a Dios que soy así, porque me hago una revisión todos los años. En una revisión me lo vieron el virus del papiloma, pero no había nada más, luego me hicieron otra revisión y una biopsia y vieron que se me había desarrollado en un año esas células cancerígenas y por eso, ahora, tienen que operar”.
Tras la operación llegarán los resultados. Una realidad que también preocupa a Carbajo: "en el legrado van a ver si la lesión ha subido más o no. Estoy muy preocupada. Yo tengo mucha fe en que no haya aumentado. Espero que no vaya a más”, explicaba. Más allá de la tensa espera trata de mantener un espíritu positivo: “Yo espero que salga todo bien, porque esto es un sinvivir. Hasta que la doctora me diga que es blanco o es negro, yo estoy todos los días dándole vueltas a la cabeza y queriendo que me quiten esto y lo analicen cuanto antes", ha confesado.
La colaboradora también ha pensado en el peor de los escenarios. Una posibilidad que cambiaría su visión de futuro y ante la que se muestra muy intranquila: "Si la doctora lo ve muy mal puede llegar y decirme que hay que quitar el útero entero; yo espero que no. Me lo han llegado a aconsejar que me quite el útero entero. Pero no saber si voy a ser madre o no. Me encantaría dar un hermano a Victoria y por eso estoy bastante de bajón y triste”.