La emotiva historia de Ana, viuda a los 23 años, en ‘Casados a primera vista’: “Me morí con él”
El nuevo reality de Telecinco, ‘Casados a primera vista’, ha llegado pisando fuerte y con un testimonio de lo más emotivo. Y es que Ana conseguía emocionar a sus compañeras al contarles su trágica historia de amor.
El estreno de ‘Casados a primera vista’ ha estado cargado de momentos emotivos casi desde el principio. El formato, que pretende demostrar que existe el amor a primera vista, ha reunido a doce solteros (6 chicos y 6 chicas) que se han dado el ‘sí quiero’ sin conocerse. Así, el reality ha dado el pistoletazo de salida con una despedida de soltera en la que las chicas han compartido cómo les ha ido en el amor. Aunque, sin duda, uno de los testimonios más impactantes ha sido el de Ana. Según explicaba, ella no ha tenido muchas relaciones, pero sabe lo que es el amor de verdad. “Con 23 años, conocí al amor de mi vida. El único. Fue todo súper rápido. Un hombre que sabía lo que quería en todo momento, con los ojos azules”, desvelaba. Además, fue tal el flechazo que sintieron, que se fueron a vivir juntos muy pronto.
"Lo conocí con 23. Cuando tenía 24, nació mi hijo. Sé lo que es tener un padre increíble para tus hijos”, aseguraba emocionada. Aunque, lamentablemente, un trágico accidente sacudió su vida para siempre. “Salvador padre, que es como lo llamo yo porque se llama como mi hijo, tuvo un accidente de tráfico. Ese día yo me morí con él", compartió con sus compañeras entre lágrimas. Sin embargo, y pese a esta dolorosa pérdida, Ana se siente muy afortunada por haber podido conocer el verdadero amor.
De hecho, se ha animado a participar en ‘Casados a primera vista’ porque su intención es darse una segunda oportunidad en el terreno sentimental. “¿Nunca me voy a vestir de blanco? ¿Me voy a seguir perdiendo cosas? ¿Nunca voy a saber lo que es que alguien me cuide o me coja de la mano?”, reflexionaba al respecto. Sobre todo, porque ella siente que sus dos hijos necesitan una figura paterna. Rol, que le ha tocado asumir desde la pérdida de su pareja. Esta historia conseguía conmover también profundamente a Luija, el hombre que le esperaba en el altar. "Quiero que sepa que voy a ser feliz, voy a sonreír y a volver a enamorarme. Voy a vivir un amor bueno porque a él le gustaría que fuera así", concluía Ana.