Anita vuelve a la casa de GH tras sufrir "una amputación"
El pasado jueves, la concursante se cortó un dedo y fue atendida por los servicios médicos del reality
Anita Williams ha regresado a la casa de Gran Hermano tras sufrir un aparatoso accidente que la mantuvo apartada de sus compañeros. La joven se cortó en un dedo e inmediatamente fue atendida por los servicios sanitarios que velan por la integridad de los concursantes. “Detrás de cámaras hay un equipo enorme y magnífico que no me ha dejado sola de jueves a domingo”, ha asegurado ella en el confesionario a su vuelta al enclave de Tres Cantos.
Como consecuencia del incidente, Anita Williams se ha tenido que someter a una intervención quirúrgica por la cual le han amputado una falange y ha estado convaleciente. Este suceso ha hecho que la joven pudiera comunicarse con sus familiares para tranquilizarlos tras lo ocurrido. Una llamada en la que la madre de Anita le habría pedido que regresara a casa, algo que no valoró en ningún momento, invadida por su espíritu competitivo. “Estoy de vuelta. Lo siento, mamá”, dijo anunciando su decisión y disculpándose con su progenitora por no seguir sus consejos. “En el casting dije que vengo a por todo y a por todas”, recordó justificándose. Una comunicación que ha mosqueado a los televidentes que, en redes, han comenzado a especular sobre si Anita llevaba información relevante del exterior.
La imagen hablaba por sí sola. Williams ha conectado con el súper desde el confesionario con un gran vendaje en el dedo corazón izquierdo y la mano en alto siguiendo indicaciones de los médicos. Es por todo esto por lo que la exnovia de José Carlos Montoya se irá integrando de nuevo y poco a poco en el grupo. Completamente medicada y mientras hace rehabilitación, por el momento, no podrá realizar pruebas, juegos ni actividades relacionadas con el concurso o, al menos, “eso dice la doctora”, aunque la catalana ha asegurado envalentonada que “tiene otra mano y dos pies también” para ayudar en todo lo que pueda. Una vez terminada la charla con la icónica voz en off, se reencontró con sus compañeros, que la recibieron con entusiasmo, alegría, besos y abrazos, y serán los encargados de ayudarla con tareas rutinarias tales como peinarse, lavarse el pelo o cocinar.