Supervivientes 2026: el primer abandono en una gala llena de sacudidas
Las primeras sacudidas llegan al concurso para desestabilizar a los Robinsones
Supervivientes sigue convenciendo a la audiencia de realities más allá de los problemas de dato de las cadenas de Mediaset. Más allá del casting, las tramas que están marcando la hoja de ruta de los participantes y las galas semanales se están convirtiendo en el mejor reclamo para que los televidentes sigan fidelizándose frente al formato. Sin ir más lejos, la última gala ha aglutinado todos los ingredientes para convertirse en uno de los contenidos más comentados del fin de semana.
En primer lugar, la prueba semanal daba pie a la primera discusión de la noche ya que, después de 10 días, la organización proponía a los concursantes un rato para paliar el hambre de los robinsones.
El equipo ganador de dicha competición se llevaría una empanada y el equipo perdedor no se llevaría nada. Conscientes de la delicada situación en la que quedaban los perdedores, el equipo ganador dejo un trozo de empanada a sus compañeros. Estos se fueron pasando el pedazo de comida con la circunstancia de que al último de los compañeros le quedo un trozo irrisorio con el consiguiente enfado del damnificado. Claudia fue la que más se aprovechó de la empanada y el que apenas pudo saborearla fue Gerard (quien fuera su tentador en LIDLT). Como no podía ser de otro modo, ambos vivieron un momento de alta tensión hasta el punto de que Sandra Barneda tuvo que poner orden.
La peor parada de las llamadas de atención fue Claudia que incluso recibió la crítica de sus compañeros: “Te voy a pedir tres cosas: respeto a los compañeros, no insultar y la que mando a callar soy yo. Sé que es difícil la convivencia, pero Claudia intenta controlarte en ese sentido”, le replicó Barneda.
Tras este encontronazo llegaba otro momento difícil. Álex Guita, entrenador personal y conocido por ser expareja de Adara Molinero, anunciaba su baja del concurso. Guita no era capaz de soportar el hambre y activaba el protocolo de abandono tras pocas horas en la playa de los desterrados.