Marisa Jara pierde los papeles tras su expulsión en Supervivientes
La reacción de la modelo al conocer su verdadero destino tras ser expulsada dejó sin palabras a Sandra Barneda
Marisa Jara ha vivido un nuevo disgusto tras conocer su expulsión de Supervivientes el pasado jueves. Aunque para nadie es una buena noticia saber que estás fuera del concurso al que acudiste para lograr un premio económico, lo cierto es que, en parte, para la Andaluza, su salida supuso casi un alivio, después de los problemas de salud que le llevaron a visitar la enfermería de urgencia. Así, las cosas y después de que Marisa hubiera visto el lado positivo de su expulsión, la modelo ha sufrido un nuevo revés.
Ha sido durante la emisión el último debate en la gala Conexión Honduras del pasado domingo cuando Sandra Barneda conectaba con Marisa con el fin de informarle de una realidad de la que aún no era conocedora. Sin andarse con rodeos y nada más saludarla en el directo, la presentadora informaba a la concursante de cuál sería su verdadero destino, cuando ella ya se veía volviendo a España. Al conocer que no volvía a España que en realidad continuaba su concurso junto a Borja y Dario, Jara perdía los papeles frente a los objetivos de las cámaras.
Su ataque de nervios mientras todos la veían no fue sino el principio de una situación de alta tensión que continuó tras los focos ya que Marisa no dudó en explotar frente a los trabajadores de la productora y jefatura del concurso: “¡Por favor, lo estoy pidiendo!¡Lo estoy pidiendo!¡Qué no puedo respirar coño! ¿Te estás enterando? ¿Te enteras?”, gritaba fuera de sí saltándose el espacio habilitado solo para los concursantes y adentrándose en el perímetro del equipo técnico y producción.
La explosión de Marisa no quedaba ahí y continuaba atacando a los trabajadores del reality: “¡Pásame con dirección!, ¡que me pasen con la dirección!”, gritaba sin parar mientras los compañeros de la productora trataban de tranquilizarla sin éxito:”¡Sois unos hijos de puta! ¡No me grabéis más!¡Comunicalo!”, espetaba. Marisa precisaba ser atendida por los servicios médicos y tras aceptar la idea de quedarse sufría un nuevo bajón que contó Sandra a la audiencia: “Me faltaba el aire, no podía ni hablar. Tenía un ataque de ansiedad increíble. Y gracias a Darío y a Borja empezaron a tranquilizarme, me dieron un poquito de comer, de beber, y ya empezamos a hablar y ya la cosa fue diferente. Pero el ataque de ansiedad que yo tenía no era humano”.