Gritos, reproches y lágrimas cuatro meses después de ‘La isla de las tentaciones’
Las parejas se han reencontrado tras la final, aunque su cara a cara no ha sido nada fácil. Y es que muchas de las parejas siguen teniendo cuentas pendientes y rencillas sin resolver.
El reencuentro de las parejas cuatro meses después en ‘La isla de las tentaciones’ no ha dejado a nadie indiferente, y es que muchos han demostrado que siguen teniendo cuentas pendientes. De hecho, protagonistas como Sandra volvieron a saltarse los límites impuestos por la presentadora. Y es que la gala estaba siguiendo su ritmo normal, cuando de pronto la joven estalló en un ataque de ira al escuchar los comentarios que estaba haciendo su ex, Juanpi, desde la sala de visionado. Así, ni corta ni perezosa, la gaditana abandonaba el plató y se lanzaba a increpar al que fuese su novio entre gritos, insultándole y sin ningún tipo de control, mientras que Sandra Barneda no daba crédito a la escena.
Por su parte, Juanpi tachaba a su ex de “loca”. Y, en cuanto al desenlace que han tenido; pese a que Sandra abandonaba el reality junto a su tentador, Andrea, cuatro meses después han terminado dándose cuenta de que lo suyo no funciona. Mientras que, en el caso de Juanpi, él ha empezado una relación con Mara y ambos se dejan ver muy ilusionados.
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Por otro lado, también hemos podido ver la evolución que está teniendo el embarazo de Mayeli, quien estaría en su mejor momento junto a Álvaro tras haber superado sus celos. En el caso de Helena y Rodri, la situación es algo más enrevesada, y es que pese a que están juntos actualmente, estos últimos meses han protagonizado un auténtico culebrón repleto de idas y venidas, con infidelidades de por medio y giros inesperados. Por ejemplo, que surgiese la chispa entre sus respectivos tentadores, Olatz y Barranco, quienes acaban de comenzar una relación. Por último, Lorenzo y Nieves, que fueron de los primeros en abandonar la experiencia, estarían sumidos en una profunda crisis, sin haber superado sus problemas de confianza y haciendo frente a un gran desgaste emocional.