Arranca Supervivientes 2026: emoción, barro, polémica y un salto que ya es historia del reality
La primera gala dejó momentos para el recuerdo: el estreno de la nueva presentadora, la división en dos playas y la confesión de Gabriela Guillén sobre Bertín Osborne
La nueva edición de Supervivientes 2026 ya ha arrancado con una primera gala cargada de emoción, saltos espectaculares, momentos históricos y las primeras tensiones entre los concursantes. El estreno del popular reality de Telecinco estuvo conducido desde plató por Jorge Javier Vázquez, mientras que la gran novedad de la edición fue el debut de María Lamela como presentadora desde Honduras.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue precisamente el estreno de Lamela en la isla. La periodista se mostró muy emocionada durante su primera conexión con el presentador en Madrid y confesó estar especialmente nerviosa por comenzar esta nueva etapa profesional. Para demostrar que iba a implicarse al máximo en la aventura, no dudó en lanzarse desde el helicóptero, siguiendo la tradición del programa. Con este salto, su nombre se suma al de otras presentadoras que han pasado por la isla, como Raquel Sánchez Silva, Lara Álvarez o Laura Madrueño. Además, dejó claro que quiere vivir la experiencia desde dentro, incluso dispuesta a mancharse de barro para ponerse en la piel de los concursantes.
Sin embargo, el momento más emocionante de la gala llegó con el salto histórico de Alberto Ávila. El madrileño de 29 años, que perdió una pierna cuando tenía solo tres años, se convirtió en el primer concursante paralímpico en participar en el reality. Antes de saltar desde el helicóptero dedicó el momento a todas las familias que han vivido situaciones similares, reivindicando la inclusión y la normalización de la discapacidad. Su gesto provocó una gran ovación tanto en el plató como entre los espectadores.
Otro de los participantes que llamó la atención fue Álvar, nieto del famoso aventurero Miguel de la Cuadra Salcedo. El joven explicó que llega al programa con espíritu aventurero y con el deseo de seguir los pasos de su abuelo. Entre bromas con Jorge Javier, confesó que su único miedo es “tener miedo”, antes de lanzarse también desde el helicóptero.
Tras los saltos llegó la primera gran prueba del concurso: un exigente circuito lleno de barro, agua y obstáculos que sirvió para dividir a los concursantes en dos equipos. De este modo quedaron configuradas las dos playas del programa. El equipo rojo, formado por Gerard, Álex, Alejandra, Teresa, Paola, Toni, Ivonne, Álvar y Alberto, logró la victoria en la prueba y consiguió instalarse en Playa Victoria, la zona con más recursos. Por su parte, el equipo azul -con Jaime, Ingrid, Alba, Maica, Claudia, Gabriela, José Manuel, Marisa y Aratz-, tuvo que conformarse con Playa Derrota, una zona mucho más dura y con menos facilidades para sobrevivir.
La gala también dejó las primeras dificultades físicas. Algunos concursantes lo pasaron realmente mal durante el circuito de barro. Maica sufrió molestias en los ojos tras caer en una de las piscinas de barro, mientras que la modelo Marisa Jara tuvo que superar su vértigo antes de lanzarse por uno de los toboganes del recorrido.