Alejandra Rubio sorprende al celebrar su 25 cumpleaños tras su salida de Mediaset
La hija de Terelu Campos dijo que no tenía ganas de festejar su aniversario de vida
Alejandra Rubio ha sorprendido al celebrar su 25 cumpleaños. Coincidiendo con su aniversario de vida, la hija de Terelu Campos se sentaba por última vez en Vamos a ver, donde trabajaba como colaboradora, para anunciar su parón en televisión para centrarse en su segundo embarazo. “Este es el último día que voy a hablar porque me voy a retirar un tiempo. Creo que es la mejor decisión que puedo tomar ahora mismo, no quiero estar más aquí, no puedo estar llevándome los disgustos que me estoy llevando, no es por vosotros, pero no puedo seguir lidiando con esta situación en este estado. Hay veces en las que la situación no compensa y no pasa nada”, dijo frente a una Patricia Pardo completamente perpleja al conocer la decisión de la nieta de María Teresa Campos.
Tras tomar la decisión, Alejandra regresaba a su domicilio familiar donde le esperaba su pareja y su hijo mayor. Visiblemente triste por la situación mediática que atraviesa -pese a que va a ampliar la familia a finales de año con Carlo Costanzia-, la joven dejó claro que no iba a celebrar su cumpleaños, pues no estaba de ánimos.
Sin embargo, la hija de Terelu Campos parece que se lo pensó dos veces -o quizás, quisiera despistar a la prensa, de la que quiere huir pese a que los medios serán los altavoces de promocionar su novela-. A través de sus redes sociales, así como la de sus amigos, como Álex Gibaja, la ya ex colaboradora televisiva ha compartido que sí ha festejado su 25 cumpleaños en el céntrico restaurante El Huerto de Floren Domezain, donde bailó y degustó algunos de sus platos más conocidos, como sus anchoas, su mítica ensaladilla o su tomate de la huerta.
Aunque al terminar el que será durante un tiempo su último programa en la televisión parecía abatida por las circunstancias y la presión mediática, lo cierto es que en la celebración de su cumpleaños se puso sus mejores galas y apareció en este restaurante con un vestido negro de encaje para soplar las velas al lado de sus más allegados.