¿Qué es el ‘bornout’ amoroso y cómo afecta a las parejas?
El ‘bornout’ amoroso es un concepto que cada vez va adquiriendo más relevancia en la sociedad y hace referencia al desgaste emocional o estancamiento dentro de la pareja.
El ‘bornout’ es un concepto que cada vez está más presente en nuestra sociedad y hace referencia a un gran desgaste, o a “estar quemado” con algo una vez que lo normalizamos. Y puede aplicarse tanto al ámbito profesional, como personal. En las parejas, hablamos de un estancamiento y un agotamiento que da pie a conflictos constantes o a una sensación de soledad. Pero, ¿cuáles son las características de este fenómeno que afecta cada vez a más parejas? Para empezar, se trata de un estado que puede llegar a desencadenar consecuencias físicas e incluso emocionales, y que se genera a partir de un enorme desgaste que afecta al bienestar general, e incluso podría desembocar en problemas digestivos o trastornos del sueño.
De igual modo, es muy importante saber y aprender a gestionar emocionalmente este tipo de vínculos amorosos, lo que marca la diferencia. El síndrome del ‘bornout amoroso’, según explican los expertos, se trata de un conjunto de formas de malestar emocional que suele aparecer en relaciones de pareja en crisis y que deriva de meses e incluso años de problemas de gestión de convivencia en un matrimonio o noviazgo. De hecho, esto puede derivar en una sensación de estancamiento, estrés e incluso desesperanza. Es más, parece compartir muchas características con el ‘burnout laboral’, una situación extrema en la que la persona no es capaz de hacer frente a sus obligaciones profesionales “por un exceso de trabajo o incapacidad de gestionar el tiempo en su jornada”.
Lo que también viene asociado a una incapacidad a la hora de gestionar el tiempo de su jornada o las emociones. Mientras que, en el caso de una pareja, se puede ver reflejado en un sistema de expectativas y necesidades que deben ser atendidas mediante la implicación en varias tareas diarias: desde el autocuidado, al cuidado del otro, y cuidado de la relación en sí o de la comunicación que hay en ella.