El trío de maquillajes que te harán brillar esta Navidad
Las pestañas fantasía, los labios intensos o las sobras de ojos acuarela son algunas de las tendencias que se ha apoderado de las tendencias más recurrentes en estas fechas
Hoy se celebra la Nochebuena y es por eso que, desde esta sección, queremos ofreceros diferentes ideas de maquillaje para que deis rienda suelta a la imaginación y posicionéis vuestro rostro como elemento principal en vuestros estilismos navideños. Las paletas, en estas fechas, se llenan de color y combinan tonalidades imposibles que potencian las facciones de la cara. Es por eso que, a pesar de que el negro es fundamental, también se recurre al rojo, el verde, el dorado y el plateado. Una de las tendencias que se ha colado en la lista de las que llegan más fuerte para el 2026 se trata de las pestañas fantasía, que se consiguen aplicando en esta zona ocular una máscara que contiene numerosos y llamativos destellos.
Sin embargo, si queremos que todas las miradas se centren en nuestros labios, lo que debemos hacer es decantarnos por un labial de tonalidad fuerte, que haga que esta zona resalte por encima del resto.
Algunos de los colores más utilizados en estos casos son la amplia paleta de rojos ya tiendan a fresa o a naranja, los granates más o menos oscuros o, en su defecto, si queremos proyectar glow sin estridencias, debemos recurrir a opciones transparentes o rosa pálido que aportan carnosidad y jugosidad a los labios.
Las sombras de ojos metálicas son un must en nuestro neceser si queremos llamar la atención por nuestro make-up. Es por eso que podemos conjuntar las penstañas con el párpado, eligiendo tonos dorados o tierra junto al rimel oro y, por el contrario, optar por las tonalidades frias y grises para la máscara plateada. Una tendencia que ya han seguido en marcas de éxito internacional como Ulla Jhonson y Collina Strada, que incluso se ha atrevido a añadir extensiones rosas en perfecta sintonía con el todo aplicado al párpado. De la misma manera, las sombras acuarela también han llegado para quedarse. Se trata de una tendencia que se aplica con los dedos, sin necesidad de pinceles y brochas, y para lograr el efecto se utilizan colores de efecto traslúcido como el amarillo, que simulan manchas de acuarela seca sobre un lienzo.